𝑩𝒐𝒅𝒂𝒔 𝒔𝒊𝒈𝒍𝒐 𝑿𝑰𝑿

Habemos una mayoría que nos enganchamos a la nueva serie Netflix basada en el siglo XIX Brigedton, yo en lo personal quede súper enganchada, ya que mi época favorita en la decoración, montajes y fiestas es finales siglo XVIII y XIX. Lo que me lleva a la publicación he información de hoy.

Bodas en el XIX:

• La mejor época para casarse el otoño, pues era el tiempo de la cosecha, que auguraba un matrimonio lleno de riquezas y parabienes. Hay que tener en cuenta, además, que para la aristocracia esto era muy conveniente, pues la temporada social solía terminar a mediados de Agosto.

• La ceremonia se celebraba en la más absoluta intimidad, es decir, los contrayentes y su familia y amigos más íntimos. El resto de los invitados se unían al banquete y fiesta posterior que se celebraba normalmente en la casa de alguno de los novios, normalmente, la que fuera más ostentosa.

• Las amonestaciones tenían que publicarse tres semanas antes de la boda, pero la aristocracia tenía, como en todo, ciertos privilegios y podía solicitar en Doctor´s Common una licencia especial que les capacitaba para casarse sin respetar estos periodos establecidos por la iglesia anglicana.

• Los novios debían entrar por separado a la iglesia y en aquellos tiempo era la novia la primera en cruzar la puerta de la iglesia, acompañada por la dama de honor, que era una niña de menos de 12 años (debía ser una familiar de consanguinidad directa) que era la encargada de abrir el séquito portando las flores con las que se pide por la fertilidad de la novia. Esta es una costumbre medieval. En la Inglaterra del siglo XIX, la dama de honor empezó a ser una mujer adulta, una amiga íntima y confidente de la novia.

• La novia siempre se situaba a la izquierda del novio y esta tradición sí que tiene un origen increíble: los hombres debían poder utilizar libremente su brazo derecho para empuñar el arma ante un posible ataque en el que tuviera que defender a su amada. Hay que recordar que, en muchas ocasiones, las novias eran secuestradas, y podía darse el caso de que los familiares intentasen recuperarla y el novio tuviera que pelear al tiempo que el cura les daba la bendición.

• Una de las que más suele gustar y que aún hoy se sigue llevando a cabo, es la costumbre del novio de alzar en brazos a la novia para atravesar la puerta de su nuevo hogar. La explicación es que traía mala suerte que la novia pusiera un pie cerca del umbral de la puerta porque allí habitaban malos espíritus que podían traer la desgracia al matrimonio. Otra teoría es que daba mala suerte que la novia se cayera al cruzar el umbral y para evitarlo el novio la cargaba en brazos.

• Curiosamente, otra costumbre actual, la de que el novio no puede ver a la novia antes de la boda, proviene de aquella época de los matrimonios concertados. Los novios no se veían antes de la cita con el párroco en el altar para que no se echaran atrás si les disgustaba su futuro esposo/esposa.

• Una de las que más me gusta es el origen del blanco para el traje de novia. Fue la reina Victoria de Inglaterra quien lo puso de moda, usando un vestido de este tono en su enlace real. Antes se usaban colores pasteles, muy especialmente el amarillo, el verde o el rosa. ¡Ojo con esto! Una novia no se hubiera casado de blanco en Inglaterra en la Regencia.

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